Un enlace compartido de ChatGPT, de esos que se pasan a diario por WhatsApp, correo o redes, bastaba para que un atacante tomara el control de tu cuenta. Investigadores de la firma de seguridad Parameter demostraron que al abrir una conversación pública trampa se ejecutaba su código dentro de la sesión iniciada de la víctima, con acceso a sus chats privados. OpenAI ya lo corrigió, pero el caso deja una lección incómoda sobre cuánto confiamos en lo que compartimos con la IA.

Qué permitía el fallo del enlace compartido de ChatGPT
Según el informe técnico de Parameter, un atacante podía crear una conversación maliciosa, publicarla con la función normal de compartir de ChatGPT y enviar el enlace a cualquiera. Cuando la víctima lo abría con su sesión iniciada, el código se ejecutaba como si fuera el propio chatgpt.com.
Desde ahí, ese código podía:
- Listar las 20 conversaciones más recientes de la víctima.
- Leer el contenido de un chat privado que nunca se había compartido.
- Enviar esos datos a un servidor externo controlado por el atacante.
- En palabras de los investigadores, "realizar cualquier acción" en nombre de la cuenta.
No hacía falta instalar nada ni pegar código. En la versión más pulida del ataque, abrir el enlace era el único clic necesario, y el código se activaba unos 4,5 segundos después de cargar la página.
Cómo funcionaba el ataque: gráficos, MathLive y Preview
Lo curioso es que la caja aislada (sandbox) de la función Preview de ChatGPT, la que muestra HTML generado por la IA, sí funcionaba. El problema estaba en otra pieza: MathLive, una librería de ecuaciones que ChatGPT carga para ciertos gráficos. Esa librería aceptaba mensajes de otros marcos de la página sin verificar quién los enviaba, y permitía colar HTML en bruto disfrazado de "diseño de teclado".
El truco fue juntar todo en una sola conversación pública: un gráfico real que activaba MathLive y, más abajo, una vista previa HTML que le enviaba las instrucciones. El enlace /share/ resultante conservaba la cadena completa para cualquier visitante.
La cronología: del reporte a la corrección en 8 días
- 13 de octubre: Parameter confirma el fallo en el código real de ChatGPT.
- 18 de octubre: lo reporta en el programa de recompensas de OpenAI.
- 21 de octubre: OpenAI lo reproduce y sube la gravedad de P2 a P1, su categoría más alta.
- 26 de octubre: OpenAI cierra el agujero en las dos versiones de la web de ChatGPT.
- 28 de octubre: Parameter publica los detalles.
OpenAI pagó 5.000 dólares de recompensa. Una cifra que el desarrollador Simon Willison calificó de "un poco barata" para una vulnerabilidad de este calibre, y ahí está la polémica: un fallo que exponía conversaciones privadas de cientos de millones de usuarios se pagó como un error menor.
¿Tengo que hacer algo? Lo que debes saber como usuario
No. Como explica The Hacker News, la corrección está del lado de OpenAI y no hay nada que instalar ni restablecer. Parameter hizo sus pruebas entre cuentas propias y no hay evidencia de que alguien lo haya usado contra usuarios reales.
Aun así, conviene adoptar tres hábitos:
- Desconfía de enlaces de chats de IA que te lleguen de desconocidos, igual que con cualquier link.
- No guardes datos sensibles (contraseñas, documentos de identidad, datos bancarios) en tus conversaciones con chatbots.
- Revisa de vez en cuando tus enlaces compartidos en la configuración de ChatGPT y borra los que ya no uses.
Si usas varios asistentes, también vale la pena separar lo personal de lo profesional. En nuestra guía de Gems de Gemini para crear tu asistente de IA gratis te explicamos cómo montar asistentes con instrucciones específicas para cada tarea.
Por qué este fallo importa más allá de ChatGPT
Los chatbots ya no solo responden texto: generan HTML, gráficos y apps en vivo. Cada nueva función interactiva abre una puerta más, y este caso muestra que basta una librería de terceros mal protegida para saltarse todo el blindaje. Con la IA guardando cada vez más de nuestra vida (trabajo, salud, finanzas), un simple enlace se convierte en un riesgo real.
Preguntas frecuentes sobre el enlace compartido de ChatGPT
¿Sigue siendo peligroso abrir un enlace compartido de ChatGPT?
Este fallo concreto quedó corregido el 26 de octubre de 2026. Aun así, trata los enlaces de desconocidos con la misma precaución que cualquier otro link.
¿Me robaron mis chats?
No hay evidencia de ataques reales. Los investigadores probaron el fallo solo entre cuentas de prueba propias.
¿Debo cambiar mi contraseña de ChatGPT?
No es obligatorio por este caso, pero activar la verificación en dos pasos siempre es buena idea.
¿Cuánto pagó OpenAI por el reporte?
5.000 dólares, con la gravedad clasificada como P1, la más alta de su programa.
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