Elegir un power bank (o batería externa) parece tan simple como mirar los mAh y comprar el más grande. Error. Esa cifra sola engaña, y por eso tanta gente acaba con una batería que carga el móvil a medias o que no le dejan subir al avión.
En esta guía te explicamos qué significan mAh, Wh, USB Power Delivery, PPS y Qi2, cuánta capacidad necesitas de verdad y cómo elegir tu power bank en 7 pasos claros.
Al final tienes una tabla comparativa por tipo de uso y las preguntas frecuentes que más nos llegan. Sirve igual si compras en España, Estados Unidos o Latinoamérica.

Tabla de contenidos
- Qué es un power bank y cómo funciona
- mAh y Wh: la cifra que de verdad importa
- Cómo elegir un power bank en 7 pasos
- Tabla comparativa por tipo de uso
- Power bank en el avión: el límite de 100 Wh
- Errores comunes y consejos de uso
- Preguntas frecuentes
Qué es un power bank y cómo funciona
Un power bank es una batería de iones de litio (o de polímero de litio) metida en una carcasa con electrónica de control y uno o varios puertos de salida.
Lo cargas en casa con un cargador normal y luego, en la calle, le pasa esa energía a tu móvil, tablet, auriculares o incluso a tu portátil.
Por dentro hay tres piezas clave que definen lo bueno o malo que es:
- Las celdas: almacenan la energía. De ellas depende la capacidad.
- El controlador de carga: negocia la potencia con cada dispositivo y lo protege de sobrecargas y cortocircuitos.
- Los puertos: hoy lo normal es USB-C, que sirve tanto para cargar la batería como para dar energía.
mAh y Wh: la cifra que de verdad importa en un power bank
Los fabricantes anuncian los mAh (miliamperios hora) porque son números grandes y vistosos. Pero los mAh se miden a la tensión de la celda, no a los 5, 9 o 20 V a los que se carga tu dispositivo.
La medida honesta es el Wh (vatios hora), que es energía real. La fórmula es sencilla:
Wh = mAh × voltaje nominal de la celda ÷ 1000
Fórmula estándar de capacidad energética
Por ejemplo, Anker indica en la ficha de su Laptop Power Bank de 25.000 mAh que esa capacidad equivale a 90 Wh. Y su modelo Prime de 26.250 mAh declara 99,75 Wh, justo por debajo del límite de 100 Wh para volar.
Por qué nunca recibes todos los mAh
Al convertir la energía se pierde una parte en forma de calor. Anker explica que esa pérdida suele estar entre el 30% y el 45%, y propone esta cuenta para estimar cuántas cargas te dará:
Cargas aproximadas = (capacidad de la batería × 0,65) ÷ batería del dispositivo
Anker, preguntas frecuentes de su power bank de 25.000 mAh
Con esa misma fórmula, Anker calcula unas 4,8 cargas de un móvil con batería de 3.349 mAh a partir de 25.000 mAh. No son 7,5: ahí está la trampa de los mAh.
Cómo elegir un power bank en 7 pasos
Sigue este orden. Cada paso descarta modelos y te deja con pocas opciones que encajan contigo.
Paso 1: define qué vas a cargar
No es lo mismo rescatar un móvil a media tarde que mantener vivo un portátil en un vuelo largo. Haz una lista honesta:
- Solo el móvil: un modelo compacto de 5.000 a 10.000 mAh suele bastar.
- Móvil, auriculares y reloj: 10.000 a 20.000 mAh con al menos dos puertos.
- Portátil o tablet: 20.000 mAh o más y, sobre todo, potencia alta por USB-C.
- Viajes largos o cortes de luz: el máximo permitido en cabina, cerca de 100 Wh.
Paso 2: calcula la capacidad que necesitas
Mira la batería de tu dispositivo (en mAh o Wh) en su ficha técnica y aplica la fórmula del 0,65 que vimos arriba. Así sabes cuántas cargas reales te dará cada batería antes de comprarlo.
Consejo práctico: compra para tu uso habitual, no para el peor caso posible. Una batería enorme que dejas en casa porque pesa no te sirve de nada.
Paso 3: revisa la potencia de salida (W)
La capacidad dice cuánto aguanta; la potencia, en vatios, dice lo rápido que carga. Un móvil se conforma con 20 a 45 W, pero un portátil suele pedir 65 W o más.
Fíjate también en la potencia total cuando cargas varios equipos a la vez. El Anker Prime, por ejemplo, anuncia 300 W totales y hasta 140 W por un solo puerto USB-C, según su página oficial.
Paso 4: comprueba los protocolos de carga rápida
Este punto marca la diferencia entre una carga rápida y una eterna. Los términos que debes conocer:
- USB Power Delivery (PD): el estándar universal por USB-C, definido por el USB Implementers Forum. Lo usan iPhone, Android, tablets y portátiles.
- PPS (Programmable Power Supply): una función dentro de PD que ajusta el voltaje en pasos pequeños. Muchos Android de gama alta, como los Samsung Galaxy, lo necesitan para su carga más rápida.
- Protocolos propios: algunas marcas tienen modos exclusivos que solo funcionan con sus propios cargadores o móviles.
Si tu móvil usa PPS y la batería no lo soporta, cargará, pero más lento. Si quieres profundizar, repasa nuestros consejos de carga rápida para el móvil.

Paso 5: elige los puertos y el formato
USB-C es obligatorio hoy, y mejor si hay dos. Un puerto USB-A extra viene bien para cables antiguos o accesorios pequeños.
Los modelos con cable integrado son muy cómodos: no olvidas el cable en casa. Y una pantalla que muestre porcentaje y vatios te ayuda a saber qué está pasando de verdad.
Paso 6: decide si quieres carga inalámbrica Qi2
Las baterías magnéticas se pegan a la parte trasera del móvil y lo cargan sin cables. El estándar que debes buscar es Qi2, del Wireless Power Consortium, que añade imanes para alinear la bobina y cargar con más eficiencia.
La versión más reciente, Qi2 25W (también llamada Qi2.2), sube la potencia inalámbrica a 25 W en móviles compatibles, como anuncia Anker en su MagGo 2 Pro. A cambio, la carga inalámbrica siempre pierde más energía que la de cable.

Paso 7: verifica seguridad, peso y garantía
Compra a marcas que publiquen su ficha técnica completa: capacidad en Wh, potencia por puerto y certificaciones. Desconfía de cifras imposibles en precios de risa.
- Wh impreso en la carcasa: te lo pueden pedir en el aeropuerto.
- Protecciones: contra sobrecarga, sobrecalentamiento y cortocircuito.
- Peso: cuanta más capacidad, más pesa; revisa la ficha si lo vas a llevar a diario.
- Garantía y soporte: mejor si el fabricante tiene presencia en tu país.
Tabla comparativa de power bank por tipo de uso
Usa esta tabla como guía rápida. Los valores son rangos orientativos, no especificaciones de un modelo concreto:
| Tipo | Capacidad orientativa | Potencia recomendada | Ideal para |
|---|---|---|---|
| Compacto | 5.000 mAh | 20 W | Una carga de emergencia del móvil |
| Magnético Qi2 | 5.000-10.000 mAh | 15-25 W inalámbrico | iPhone y Android compatibles, sin cables |
| Uso diario | 10.000 mAh | 20-45 W (PD) | Móvil y auriculares durante el día |
| Multidispositivo | 20.000 mAh | 45-65 W (PD) | Móvil, tablet y fines de semana |
| Para portátil | 20.000-27.000 mAh (≤100 Wh) | 100 W o más (PD) | Portátiles USB-C, viajes y cortes de luz |
Si estás montando o mejorando tu equipo de casa, la lógica de vatios y eficiencia es muy parecida a la de nuestra guía de fuente de poder para PC.
Power bank en el avión: el límite de 100 Wh
Este es el punto que más dudas genera. La FAA de Estados Unidos lo resume así, y las normas internacionales de aviación van en la misma línea:
- Solo en equipaje de mano: las baterías de repuesto y los power bank no pueden ir en la maleta facturada.
- Hasta 100 Wh por batería: sin trámites especiales.
- De 101 a 160 Wh: solo con aprobación de la aerolínea y un máximo de dos baterías por persona.
- Terminales protegidos: en su funda, con cinta o en una bolsa, para evitar cortocircuitos.
Ojo: la propia FAA advierte de que muchas aerolíneas aplican límites más estrictos, incluso en el número de baterías externas por pasajero. Revisa siempre la web de tu compañía antes de volar.
Por eso las baterías externas de unos 25.000 a 26.000 mAh son tan populares entre viajeros: rozan los 100 Wh y suben a cabina sin problemas.
Errores comunes al comprar un power bank
- Fijarse solo en los mAh: sin los Wh y los vatios de salida, la cifra no dice casi nada.
- Olvidar el cargador: una batería de carga rápida necesita un cargador potente para recargarse rápido.
- Usar cables malos: para más de 60 W necesitas un cable USB-C compatible con 5 A.
- Comprar uno enorme para el bolsillo: el peso se nota cada día.
- Dejarlo al sol o en el coche: el calor es el peor enemigo de las baterías de litio.
Consejos para que tu power bank dure años
- Guárdalo a media carga si no lo vas a usar durante semanas.
- Úsalo y recárgalo al menos una vez cada pocos meses.
- No lo uses si está hinchado, golpeado o se calienta en exceso.
- Mantén los puertos limpios y sin polvo.
Y si te gusta tener el escritorio igual de cuidado, echa un vistazo a nuestra guía de teclado mecánico.
Preguntas frecuentes sobre el power bank
¿Cuántos mAh necesito en un power bank?
Para el móvil, 10.000 mAh es el punto dulce: entre una y dos cargas completas en la mayoría de modelos. Para portátil, 20.000 mAh o más.
¿Puedo llevar un power bank de 20.000 mAh en el avión?
En general, sí. A la tensión típica de las celdas queda por debajo de 100 Wh. Debe ir en el equipaje de mano y conviene confirmar las reglas de tu aerolínea.
¿Es malo dejar el móvil cargando con el power bank toda la noche?
No, los móviles y las baterías modernas cortan la carga al llenarse. Aun así, evita taparlos y dejarlos sobre superficies que retengan el calor.
¿Qué diferencia hay entre Qi y Qi2?
Qi2 añade imanes de alineación y mayor eficiencia. Una batería Qi2 se queda pegada al móvil compatible y carga más rápido que uno Qi básico.
¿Puedo cargar el portátil con cualquier power bank?
Solo si tu portátil carga por USB-C con Power Delivery y la batería ofrece la potencia suficiente, normalmente 65 W o más.
Ya sabes qué mirar antes de comprar tu próximo power bank. ¿Tú eres de los que lleva una batería compacta en el bolsillo o de los que viaja con un ladrillo de 100 Wh? Te leemos en los comentarios.
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