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Telescopio Swift De La Nasa En Órbita Sobre La Tierra, Ilustración Oficial

Telescopio Swift: la NASA apaga el cazador de explosiones cósmicas tras 22 años y un rescate fallido

El telescopio Swift de la NASA ha dicho adiós: la agencia espacial confirmó el fin de su misión científica después de casi 22 años en órbita, y el satélite volverá a entrar en la atmósfera terrestre en las próximas semanas.

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La noticia cierra una historia con final agridulce. Este verano, una nave privada intentó rescatarlo con brazos robóticos para subirlo a una órbita más alta, pero un fallo técnico lo impidió. Aquí te contamos qué pasó, qué deja el telescopio Swift a la ciencia y qué viene ahora.

Telescopio Swift: las 7 claves de su despedida

Si vas con prisa, esto es lo más importante sobre el final del telescopio Swift:

  1. Su última observación fue el 20 de octubre de 2026, según la NASA.
  2. Orbita por debajo de los 275 kilómetros de altura, donde el roce con la atmósfera ya no le deja apuntar con estabilidad.
  3. Volverá a entrar en la atmósfera en las próximas semanas, de acuerdo con el comunicado oficial del 23 de octubre.
  4. Se diseñó para durar dos años y ha funcionado más de diez veces ese tiempo, desde su lanzamiento el 20 de noviembre de 2004.
  5. Un rescate privado no pudo salvarlo: la nave LINK de Katalyst Space sufrió problemas de control de orientación y no llegó a capturarlo.
  6. Observó más de 2.000 estallidos de rayos gamma y más de 1.400 supernovas.
  7. Sus datos han servido para unos 7.000 artículos científicos, y su archivo público ocupa unos 12 terabytes.

Qué le pasó al telescopio Swift

Todos los satélites en órbita baja sufren el arrastre de la atmósfera, que poco a poco les hace perder altura. En el caso de Swift, la NASA explica que la actividad solar reciente aumentó ese efecto y el satélite empezó a caer más rápido de lo previsto.

El problema es que el telescopio Swift no tiene propulsores capaces de compensar ese arrastre, como recuerda Space.com. Sin forma de subir por sí mismo, su destino dependía de una ayuda externa.

La pausa para ganar tiempo

Mientras se preparaba la misión de rescate, el equipo llegó a pausar las observaciones científicas para reducir el arrastre y alargar su vida en órbita. Cuando el rescate se canceló en agosto, el observatorio volvió al trabajo y observó cientos de objetivos: restos de explosiones estelares, agujeros negros supermasivos activos en galaxias lejanas y cometas de nuestro propio sistema solar.

Pero volver a observar tuvo un precio: el arrastre aumentó otra vez y el satélite siguió hundiéndose.

El 20 de octubre, el punto sin retorno

Según el blog oficial de la misión, el 20 de octubre el satélite llegó a los 275 kilómetros (171 millas) de altura. A esa altitud ya no podía compensar el arrastre y entró en modo seguro.

El equipo de operaciones de la Universidad Estatal de Pensilvania (Penn State), que controla el satélite, envió entonces una orden que dio por terminadas sus operaciones para prepararlo para la reentrada.

El rescate fallido de LINK, la nave de Katalyst

La parte más llamativa de esta historia es el intento de salvarlo. En septiembre de 2025, la NASA adjudicó a la empresa de Arizona Katalyst Space Technologies un contrato de 30 millones de dólares para rescatar el telescopio Swift, según Space.com.

Katalyst construyó una nave del tamaño de un frigorífico llamada LINK. Según la página oficial de la misión, es el primer robot espacial comercial de Estados Unidos, y se diseñó, construyó, probó y lanzó en menos de un año.

Cómo iba a funcionar

El plan era ambicioso: LINK debía acercarse a Swift, sujetarlo con sus tres brazos robóticos y empujarlo hacia una órbita más alta para que pudiera seguir haciendo ciencia. Nunca antes una nave privada había capturado e impulsado un satélite que no estaba diseñado para recibir servicio en órbita.

LINK despegó el 3 de julio de 2026 desde el atolón de Kwajalein, en las Islas Marshall.

Qué salió mal

Unas tres semanas después del lanzamiento, LINK sufrió problemas en su sistema de propulsión y en las ruedas de reacción que mantienen su orientación, lo que lo hizo girar más rápido de lo esperado. El 19 de agosto, Katalyst y la NASA decidieron juntos descartar la captura y el impulso.

Aun así, la nave siguió trabajando: desplegó sus tres brazos robóticos, encendió a la vez sus tres propulsores eléctricos y se acercó a entre 12 y 15 kilómetros del observatorio. Katalyst dio por concluida la misión el 25 de septiembre, tras 85 días en órbita.

No es el resultado que buscábamos, pero eso no cambia por qué valía la pena intentar esta misión.

Jared Isaacman, administrador de la NASA

Isaacman defendió en un comunicado de la NASA que la agencia debe moverse rápido y asumir riesgos inteligentes cuando la recompensa potencial lo justifica. Katalyst, por su parte, asegura que lo aprendido servirá para su próxima plataforma de producción, llamada NEXUS.

Si te interesa el lado robótico de esta historia, te recomendamos nuestra nota sobre robots humanoides que fabrican robots.

El legado científico del telescopio Swift

El telescopio Swift nació para cazar los estallidos de rayos gamma, las explosiones más potentes del universo. Son destellos que aparecen y desaparecen tan rápido que ningún gran telescopio podía apuntarles a tiempo.

Su truco era la velocidad: detectaba el estallido, calculaba su posición, avisaba a otros observatorios y giraba sus propios telescopios hacia esa zona antes de que se apagara el resplandor residual. Según S. Bradley Cenko, investigador principal de la misión en el Centro Goddard de la NASA, todo eso le llevaba normalmente alrededor de un minuto.

El hallazgo de 2005 que cambió la astrofísica

En mayo de 2005, Swift captó un estallido corto de rayos gamma que duró solo 0,03 segundos. Giró tan rápido que logró detectar 11 fotones de rayos X, y así se convirtió en el primer estallido corto con un resplandor residual observado, según la NASA.

Esas observaciones confirmaron lo que los teóricos sospechaban: los estallidos cortos probablemente nacen de la fusión de dos estrellas de neutrones, objetos con la masa del Sol comprimidos al tamaño de una ciudad.

Una navaja suiza astronómica

Además de los estallidos, el observatorio estudió más de 1.400 supernovas, hizo un mapa de todo el cielo en rayos X y observó asteroides, cometas y agujeros negros. Su sistema de planificación permitía pedir observaciones urgentes desde tierra en pocos minutos y programar hasta 75 objetivos distintos al día.

El satélite lleva el nombre de Neil Gehrels, su primer investigador principal, desde 2018. Gehrels había fallecido un año antes.

El telescopio Swift en cifras: tabla resumen

Estos son los datos clave del telescopio Swift, según la NASA, Katalyst y Space.com:

DatoCifra
Lanzamiento20 de noviembre de 2004
Misión principal prevista2 años
Tiempo en servicioCasi 22 años
Última observación20 de octubre de 2026
Altura al terminarMenos de 275 km (171 millas)
Estallidos de rayos gamma observadosMás de 2.000
Supernovas estudiadasMás de 1.400
Artículos científicos con sus datosUnos 7.000
Imágenes del telescopio ultravioleta/ópticoMás de 1,5 millones
Tamaño del archivo públicoUnos 12 terabytes
Contrato de rescate con Katalyst30 millones de dólares
Distancia mínima de LINK a SwiftEntre 12 y 15 km

Para hacerte una idea del tamaño del archivo, la NASA lo compara con unas 600 películas en alta definición. Si alguna vez te has preguntado cuánto cabe en un disco moderno, echa un vistazo a nuestra guía de tipos de SSD y cómo elegir el tuyo.

Qué viene ahora para la NASA

Con el telescopio Swift fuera de juego, la comunidad científica pierde una de sus herramientas más rápidas para reaccionar ante eventos cósmicos repentinos. La NASA asegura que seguirá buscando nuevas opciones y que, mientras tanto, usará sus misiones actuales para cubrir ese hueco.

Swift nos deja un archivo extraordinario de observaciones en múltiples longitudes de onda que alimentará nuevos descubrimientos durante décadas.

Shawn Domagal-Goldman, director de la División de Astrofísica de la NASA

Domagal-Goldman explicó que la agencia estudia cómo aprovechar y reforzar su flota de telescopios espaciales, desde capacidades comerciales de lanzamiento rápido hasta nuevas misiones más eficientes.

Una lección para el servicio en órbita

El final del telescopio Swift también deja una enseñanza para la industria. Reparar o mover satélites en órbita puede alargar la vida de equipos que cuestan cientos de millones, y la misión LINK demostró que una empresa privada puede pasar del concepto al lanzamiento en menos de un año.

La NASA está en plena etapa de alianzas comerciales, como muestra el nuevo plan de Artemis III con SpaceX y Blue Origin. El caso del telescopio Swift recuerda que estas apuestas tienen riesgos, pero también que la agencia está dispuesta a asumirlos.

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Preguntas frecuentes sobre el telescopio Swift

¿Qué era el telescopio Swift?

Es el observatorio Neil Gehrels Swift de la NASA, un satélite lanzado en 2004 para estudiar los estallidos de rayos gamma y otros fenómenos rápidos del universo con telescopios de rayos gamma, rayos X y luz ultravioleta y óptica.

¿Por qué terminó la misión?

Porque perdió altura por el arrastre atmosférico, que aumentó con la actividad solar. Por debajo de 275 kilómetros ya no podía apuntar de forma estable a sus objetivos.

¿Cuándo caerá el telescopio Swift?

La NASA dice que volverá a entrar en la atmósfera en las próximas semanas. No ha dado una fecha exacta.

¿Por qué falló el rescate?

La nave LINK de Katalyst sufrió problemas en su propulsión y en el control de su orientación, así que la NASA y Katalyst decidieron no intentar la captura.

¿Se pueden consultar sus datos?

Sí. El archivo completo del telescopio Swift es público y ocupa unos 12 terabytes, con casi 22 años de observaciones.

El telescopio Swift se despide como uno de los satélites más productivos de la historia de la NASA. ¿Crees que veremos pronto rescates robóticos que sí funcionen? Cuéntanos en los comentarios.

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Nelson Eduardo

Nelson Eduardo es editor de EscuadrónGeek, desde Venezuela. Cubre lanzamientos de tecnología, consolas, Windows y la industria de la IA, verificando cada dato con fuentes oficiales.

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